La irregularidad de las lluvias y tormentas aumentó en el último siglo, con un ritmo de incremento del 1,2 % por década. ¿Como enfrentar a la naturaleza?…no se puede ni se debe.
26 de julio de 2024

Un estudio, publicado en la revista Science, en un trabajo conjunto entre el Instituto de Física Atmosférica de la Academia China de Ciencias, la Universidad de esa misma academia y la Oficina Meteorológica del Reino Unido reveló que la irregularidad de las precipitaciones aumentó en el último siglo, con un ritmo de incremento del 1,2 % por década, afectando principalmente a Europa, Australia y Norteamerica.
Basado en observaciones sistematizadas desde 1900 hasta la década actual, el estudio mostró un aumento sistemático de la variabilidad de las precipitaciones a nivel global y regional, tanto de forma periódica como estacionalmente.
Los datos indicaron que el 75 % de las zonas terrestres estudiadas experimentaron un aumento en la irregularidad de las precipitaciones, especialmente en regiones como Europa, Australia y el este de Norteamérica. Este fenómeno se manifiesta en lluvias más intensas y concentradas en periodos cortos, seguidas de largos periodos de sequía.

Esta situación, aunque fue prevista anteriormente por los modelos climáticos, fue confirmada por el estudio como un impacto del calentamiento global que viene tomando paso firme y arrasando con los ecosistemas desde el siglo pasado.
Ante este desalentador panorama, la necesidad de medidas de adaptación se vuelve casi algo obligatorio. Las infraestructuras, los núcleos poblacionales y los ecosistemas deben ser preparados para enfrentar estos cambios abruptos en las precipitaciones. «Necesitamos adaptar nuestras infraestructuras y nuestras ciudades para manejar estos extremos climáticos», advirtió Zhou Tianjun, uno de los autores del estudio y miembro del Instituto de Física Atmosférica de la Academia China de Ciencias.

