
A pocos días de cumplirse 30 años del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA – 18-07-1994), donde murieron 85 personas y más de 300 resultaron heridas… En cuanto al atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, del 17 de marzo de 1992, dejo como resultado 29 personas muertas y más de un centenar de heridos, se dio a conocer un informe sobre los dos ataques que sacudieron a Argentina en la década del ´90.
El informe del Mossad titulado “Irán-Líbano/Hezbollah/ESO/Yihad Islamica – Atentado a la Embajada de Israel-Informe final”, había sido publicado en 2022 junto…
El servicio de inteligencia israelí había señalado como responsables de ambos atentados “al régimen iraní y a Hezbollah a través de su organización Yihad Islámica”.
Se trata de la ESO -Organización de Seguridad Exterior- también conocida como Yihad Islámica o Aparato de la Yihad Islámica o Unidad 910 cuya tarea es “establecer infraestructuras logísticas y operativas para llevar a cabo atentados fuera del Líbano a escala mundial”.
La Yihad Islámica fue creada a mediados de la década de 1980 por Imad Mugniyah, uno de los fundadores de Hezbollah, y Talal Hamiyah, uno de los principales comandantes del grupo terrorista, con el apoyo de Irán, en particular de su Ministerio de Inteligencia y de las Fuerzas Quds, es decir, la división de inteligencia militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) designado por Estados Unidos como grupo terrorista.
Dividida en departamentos, la Yihad Islámica tiene uno específico dedicado a América Latina, que al día siguiente del atentado contra la AMIA también hizo estallar, con un terrorista suicida a bordo, según las investigaciones, el avión de la compañía Alas Chiricanas que volaba de Colón a Ciudad de Panamá, matando a 21 personas, entre ellas 12 judíos. Sólo un cadáver no fue reclamado por los familiares, el de un hombre llamado Jamal Lya, que se cree fue el posible terrorista.
El informe del Mossad sobre el atentado contra la embajada de Buenos Aires en 1992 destacaba las dos fases principales del modus operandi de los terroristas.
La decisión de atentar en Argentina, la idea comenzó en 1988 y fue planeada en febrero de 1992.
La primera fase consistió en la “creación de una infraestructura (alquiler del almacén, compra de material explosivo, recopilación de información sobre el país, sus fronteras, compra del vehículo)”.
En la segunda fase se colocó en marcha una célula operativa compuesta por cuatro o cinco miembros llegados del Líbano. Sin embargo, el informe también destacó la presencia en territorio brasileño de algunos miembros libaneses de la Yihad Islámica que, al menos un año antes de los atentados, habían comenzado a montar una red logística.
El dato excepcional es que parte de esa red que, según un informe del servicio de inteligencia israelí Mossad ayudó en la financiación y logística del atentado contra la Embajada, no sólo siguió presente en Brasil aún después de las dos masacres, sino que algunos de sus integrantes se radicaron allí en forma permanente o tienen empresas que aún están en funcionamiento.

