Siempre habrá algo que pueda sorprenderte.
19 de marzo de 2024
La expresidenta argentina -y viuda de Juan Domingo Perón, María Estela Martínez de Perón, Isabelita, reapareció por primera vez en años a través de unas fotografías que fueron publicadas por la asociación española Preserva, que ¿ la distinguió con el Premio Hispanidad 2023 ?.

“Porque su legado y su ejemplo no han pasado inadvertidos en muchos de nosotros, su sacrificada entrega, su ejemplaridad sin tacha, su férreo e inapelable sostén de la palabra y de los principios, siempre trabajando por el bien común no sólo de los argentinos, también de todos los hispanos”, afirmó la asociación sin fines de lucro.
Mejor conocida por su sobrenombre, “Isabelita” vive en Madrid desde 1981, en donde se recluyó tras ser detenida durante cinco años por el Gobierno militar que la derrocó en 1976. Salvo por algunas apariciones esporádicas, pasó los últimos años alejada de las cámaras y de la esfera pública en general. La organización que decidió otorgarle el premio homenaje es una asociación cultural que se dedica a “defender la Hispanidad y la Hispanosfera en Hoyo de Manzanares y en toda España”, según explican ellos mismos en su biografía.
La exvicepresidenta fue homenajeada en medio de su retiro de la actividad pública, que continua transitando a los 93 años. En muy pocas ocasiones brinda entrevistas y es reacia a analizar los 632 días en los que presidió al país, entre el 1° de julio de 1974 y el 24 de marzo de 1976.

“Isabelita” fue elegida en 1973 como vicepresidenta de la Nación en la popular fórmula “Perón-Perón” que integró con su esposo. Cuando Perón murió -el 1° de julio de 1974- ella asumió como presidenta. De esta forma, se convirtió en la primera mujer presidenta del país, y la primera en el mundo en ocupar la jefatura de Estado y el gobierno de un país republicano con un sistema presidencial.
Su período en el cargo duró menos de lo esperado, ya que fue ella misma la que convocó a los militares de la época en 1976 para que «terminaran con el terrorismo». Militares que luego terminaron derrocando a Isabel Martinez de Perón el 24 de marzo, y que cinco días después instaló a Jorge Rafael Videla como presidente de facto.
A la Argentina no viene desde 1994, cuando Carlos Menem la invitó por última vez. Nunca más volvió a sugerir la idea de radicarse otra vez en el país del que salió al exilio en 1981, después de los cinco años de encierro que le impuso la dictadura. Siente fobia por la política, cuentan en su entorno. Su principal vínculo con la tierra en que nació -donde vivió menos de un tercio de sus días- es su sobrina y ahijada, Estela Ferreiro. Todos sus hermanos han fallecido ya.

