Hoy será la apertura del tradicional encuentro empresarial que se extenderá por tres días. Están confirmados Alberto Fernández y Patricia Bullrich. Agenda y eventos paralelos.
04 de octubre de 2023
Desde Mar del Plata – Bajo el lema mundialista de “Argentinos: Volvámonos a ilusionar, hagamos que valga la pena”, comenzará esta tarde en Mar del Plata el 59 Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina, IDEA. El tradicional encuentro empresario –que tendrá un récord de más de 1.000 asistentes que pagaron entre 350.000 y 600.000 pesos para ser parte del evento– está cruzado, una vez más, por una economía en tensión extrema y por un proceso eleccionario abierto que genera muchas dudas sobre el futuro del país. “Hay expectativa, pero bastante susto también”.
La idea de escuchar a los candidatos a pocos días de las elecciones quedó diluida en los últimos días: la única que confirmó presencia es Patricia Bullrich. Javier Milei, quien fue protagonista de un almuerzo privado y sold out que se hizo en el marco del Coloquio el año pasado, esta vez pegará el faltazo. “No va porque lo considera un lugar cercano a Juntos por el Cambio”, dijeron ayer en La Libertad Avanza. Pero el candidato sí viajará a Mar del Plata: será el orador exclusivo de un almuerzo que organizó Juan Napoli, presidente de Valo (Banco de Valores) y candidato a senador por LLA. Será el jueves en el rooftop de Furia.
En este…»contra coloquio de IDEA» estarán unos 50 empresarios. Entre ellos, Martín Cabrales (Cabrales), Patricio Supervielle (Supervielle), Marcelo Figueiras (Laboratorios Richmond), Guillermo Cerviño (Comafi), Rodrigo Fernández Prieto y Daniel Funes de Rioja (UIA), entre otros. Cerca del ministro-candidato Sergio Massa, repiten desde hace varios días que él prefiere no ir a un “encuentro de gerentes” que además son “antiperonistas”. Además, adujeron “idas y vueltas” con la agenda. Los organizadores, en tanto, sospechan que al ministro no le cayó bien que le propusieran hablar antes que sus rivales en las urnas…viste que el que habla último tiene la ventaja de poder refutar a los que hablaron primero y a el nadie.

