Escándalo en la Legislatura bonaerense; deterioro institucional; mucho silencio cómplice; Massa elude su responsabilidad por ser oficialista, Juntos por el Cambio mira para un costado y Javier Milei…mira para el otro costado.
En un país con voto obligatorio, el desapego hacia la política, que a veces se convierte en irritación, hizo que 11 millones de ciudadanos, que constituyen el 30% del padrón, no concurran a las urnas. Otros 7 millones votaron por un candidato muy poco conocido, que se propone como verdugo de toda la dirigencia política, y que promete resolver la delicadísima situación de la economía con una motosierra.
Una masa de pesimismo superior al 70%: gente que cree que este año es peor que el anterior y mejor que el que está por venir. Las cifras del INDEC indican que la mitad de los argentinos son pobres de toda pobreza. En este contexto irrumpe el escándalo de la Legislatura bonaerense: un sistema de contratación de personal que sirve para financiar con fondos negros a la gran mayoría de las fuerzas políticas del distrito.

Políticos de todos los colores que se hacen ricos de la noche a la mañana solo por estar en el estrato social más rentable…la política. Las extracciones de un cajero realizadas por “Chocolate” Julio Rigau con tarjetas de empleados fantasma de la legislatura que nos cuestan, a todos los argentinos, millones y millones de pesos. A lo largo de la historia la renuncia de “Chacho” Álvarez, el asesinato de Kosteki y Santillán, el rechazo de la Resolución 125, el motín de medio gabinete en contra de Alberto Fernández después de las primarias de 2021, desataron crisis políticas. Lo que se está cursando en este tiempo es otra cosa: es una especie de asquete vomitivo de la especie política.
El peor síntoma del deterioro institucional es el silencio de los responsables de la Legislatura. Ni su presidente, Federico Otermín, mano derecha de Martín Insaurralde, ni el resto de las autoridades, Adrián Urrelli, Carlos “Cuto” Moreno, Héctor Eslaiman o Fabián Perechodnik, abrieron todavía la boca, cuando ya pasaron casi 20 días del delito. Pero lo peorcito es que tampoco abrió la boca el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicilof y mucho menos el que pretende conducir el país, Sergio Massa.
Ni siquiera tienen la cortesía del cinismo. Podrían decir que colaborarán con la Justicia, que iniciarán sumarios administrativos, que revisarán la política de contrataciones, o que recortarán el presupuesto de la Legislatura. En otras palabras, echar mano de la decena de recursos retóricos que tiene a disposición un político en apuros. Liberaron a “Chocolate” en un santiamén, apenas recibieron un hábeas corpus. La celeridad tiene una explicación bastante obvia: había que evitar que la fiscal Lacki abriera el celular de “Chocolate”.
Investigados e investigadores dependen ahora de que la Cámara de Casación provincial convalide la decisión de Villordo y Benavides. ¿Es lo que sucederá?…“La mitad de esa cámara está ligada a Massa”.
López Murphy: fue también quien llevó a la Justicia las presuntas irregularidades en la compra de automóviles que realizó AySA, la empresa que controla Malena Galmarini, la esposa de Massa. La de los vehículos de una adjudicación directa por 9000 millones de pesos a la concesionaria Lumiere, que algunos en la compañía vinculan con Patricio D’Angelo, gerente general de Galmarini. La familia D’Angelo tiene extensas ramificaciones que llegan al Boca Juniors de Román Riquelme. La investigación que pidió López Murphy quedó en manos del juez Ariel Lijo. Galmarini se enfadó diciendo que “nosotros cuidamos la compañía y hacemos las cosas como corresponde”. Igual hay algo raro: en cuatro años Galmarini reemplazó a seis síndicos.
Si las trapisondas que desembocan en las manualidades de “Chocolate” involucran al candidato a presidente de Unión por la Patria, ¿por qué quienes compiten con él no hacen campaña con esta saga? Patricia Bullrich realizó declaraciones por requerimiento periodístico. Su candidato a senador en la provincia, Maximiliano Abad, es el presidente de bloque de Juntos por el Cambio en la Cámara donde se encendió la hoguera. Presionado por la interna de su partido y por la prensa, se negó a opinar sobre el escándalo y se limitó a decir que “acompañaría” cualquier investigación. Ni pensar en tomar la iniciativa…Un detalle incómodo: dos hijos del abogado de “Chocolate”, Jerónimo y Alfredo Gascón, son empleados de la Legislatura, contratados por Juntos por el Cambio. Seguro que son coincidencias solamente. Maximiliano Abad es, además, el presidente de la UCR bonaerense, que también se replegó en el mutismo. Pero ¿por qué ensañarse con los radicales?. Máximo Kirchner, presidente del PJ de la provincia, parece que se olvidó de como se usa la lengua…DE PRONTO TODOS SE VOLVIERON MONJES DE CLAUSURA…Y DESPUES NOS PIDEN QUE LOS VOTEMOS.
¿Se podría imaginar una demostración más contundente de las miserias de esa “casta” que tanto le repugna a JAVIER MILEI?. Sin embargo el león…está descansando bajo una planta. Su bancada emitió un tímido comunicado confiando en que la Justicia investigue el episodio, 18 días después de que “Chocolate” fuera detenido y cuatro días después de su liberación.
ES TAN LADRÓN EL POLÍTICO CORRUPTO…COMO EL POLÍTICO QUE CALLA ANTE SEMEJANTE DESPOJO DE LOS DINEROS PÚBLICOS.

