El Indec informó la cifra de la primera mitad del año, antes de la devaluación de Sergio Massa, que muestra un fuerte incremento frente al 36,5% registrado en el mismo período del 2022; en tanto, el nivel de indigencia pasó del 8,8% al 9,3% en los últimos 12 meses.
La pobreza en la Argentina alcanzó al 40,1% y la indigencia al 9,3% de la población en el primer semestre del año, antes de la devaluación implementada por el Ministro de Economía Sergio Massa después de las PASO. De este modo, la pobreza afectó a 18.632.582 personas y la indigencia a 4.321.272, según los datos oficiales proyectados para todo el país y no solo a los conglomerados urbanos medidos por las estadísticas oficiales.

Si consideramos que los indigentes son más pobres que los pobres, el 49,4% del país, de los argentinos son pobres; eso significa que la mitad del país es pobre. Si sumamos pobres más indigentes, tenemos a 22.593.857 argentinos pobres y si consideramos que el último censo del año 2021 dio como resultado que argentina tiene 45.851.00 habitantes; resulta que la mitad de los argentinos es pobre; la mitad del país es pobre.

El dato es el más alto registrado en el país por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) desde el pico del 42% alcanzado durante la severa crisis de la pandemia en 2020 y los expertos en estadísticas sociales prevén que el segundo semestre empeore por la aceleración de la inflación, que este año podría llegar hasta el 190% según algunas estimaciones privadas.
El Indec informó que “el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza (LP) alcanzó el 29,6%; en ellos reside el 40,1% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 6,8% de hogares por debajo de la línea de indigencia (LI), que incluyen al 9,3% de las personas”.

