El presidente mexicano planea asistir a la cumbre de líderes latinoamericanos convocada por el presidente de EE UU para el 3 de noviembre en el marco de la iniciativa Asociación de las Américas para la Prosperidad Económica. En ese encuentro Andrés Manuel López Obrador pretende discutir con Biden los actuales «caminos legales» para analizar la situación humanitaria que provoca la migración, evaluar la plataforma para solicitar asilo, así como las visas de trabajo para el sector agrícola, entre otros temas.
México está «desbordado» por la llegada de migrantes a su territorio, aseguró Alicia Bárcena, la jefa de la diplomacia mexicana, quien calculó que unas 8.000 personas llegan diariamente a la frontera norte de México, en su tránsito hacia Estados Unidos. «Esto rebasa cualquier capacidad por más que México quiera hacer un buen trabajo», dijo la funcionaria. «Necesitamos ayuda», añadió. La Administración actual aboga por un levantamiento de las sanciones a Venezuela ya que, según ellos, esto podría «ayudar» a frenar el éxodo del país sudamericano.

Del tapón del Darién, la peligrosa selva que divide Colombia y Panamá, «es de dónde proviene el mayor flujo de migrantes» que salen de Venezuela, y López Obrador solicitó coordinación con Ciudad de Panamá y Bogotá, y otros Gobiernos de tránsito, como los de Costa Rica, Guatemala y Honduras.

Entre los principales factores que inciden en que miles de migrantes salgan de sus países para cruzar México e intentar llegar a Estados Unidos, están la inseguridad, la violencia y condiciones socioeconómicas, según un último reporte de la Organización Internacional para las Migraciones, OIM.
Un 94% de los migrantes tienen como destino Estados Unidos, un 2% buscan llegar a México y otro 2% a Canadá, según reveló el estudio. La mayoría busca un empleo, reunificación familiar y estabilidad política. Solo el 2% regresaría a su país de origen o aún no tiene claro el destino. Estados Unidos también anunció la activación y extensión del Permiso Humanitario, de permanencia temporal que se brinda por razones humanitarias urgentes dirigido a ciudadanos de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití, y que luego se extendió a beneficiarios de otros países como Honduras, El Salvador, Colombia y Guatemala.

