Chicos pobres, ya sea porque a sus hogares no ingresa suficiente dinero para la compra de los bienes y servicios básicos, ya sea porque sufren la privación del ejercicio de algún derecho esencial, como el acceso a la educación, a una vivienda adecuada lejos de fuentes de contaminación, a la atención sanitaria o a los servicios de saneamiento en el hogar. 8,6 millones de chicos son pobres por ingresos o por privaciones de carácter no monetario. De ellos, 3,9 millones de menores (31% del total) están afectados por ambos tipos de pobreza.
Mientras tanto el candidato a presidente por el oficialismo, Sergio Massa, al frente del Ministerio de Economía, redujo el gasto del Estado para las principales políticas de transferencias a la niñez en 26% interanual. Según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), en el período de enero a agosto de este año el monto destinado al pago de asignaciones familiares para empleados formales y monotributistas cayó, en términos reales un 34,8%, en tanto que lo derivado a la Asignación Universal por Hijo (AUH) disminuyó 12,2%.
Los datos publicados por Unicef referidos a la pobreza por ingresos revelan que en los primeros tres meses de este año 7 millones de chicos (56% del total) vivían en hogares en esa condición, mientras que 1,7 millones (13%) estaban en la pobreza extrema. Otra estadística que muestra el alto grado de vulnerabilidad de gran parte de la población es el que indica que, a falta de dinero, un 28% de los adultos dejó de comer alguna vez en el día (en el desayuno, el almuerzo, la merienda o la cena) para poder darles alimentos a los chicos. el 64% de los hogares consumen este año menos carne que en 2022; el 61% bajó la cantidad de bebidas azucaradas; el 44% compra menos frutas, verduras y lácteos, y el 20%, menos fideos, harina o pan.

