cerca de 670 millones de personas podrían pasar hambre en 2030 si no se detienen las emisiones de dióxido de carbono de forma inmediata.
a crisis climática es una gran barrera al momento de combatir el hambre, la pobreza, las enfermedades y de ampliar el acceso a servicios básicos. Por eso, según la ONU, es importante prestar atención a cada fracción de grado y cada tonelada de dióxido de carbono (CO2) para limitar el calentamiento global.
Estos resultados son desalentadores ya que la ciencia ha determinado que para mantener el calentamiento por debajo de 2 grados Celsius – aunque sea preferible limitarlo a 1,5 grados- las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero deben reducirse en al menos un 30 % de aquí a 2030, y esto no estaría pasando.
La realidad choca con esa intención y, de acuerdo a como se está actuando, es previsible que el calentamiento del planeta alcanzará unos 2,8 grados antes de que termine el siglo salvo que «las emisiones se reduzcan de forma inmediata y en magnitudes sin precedentes», señala el informe.
Lamentablemente el agua será uno de los recursos más valiosos en las próximas décadas porque este recurso estará bajo presión -cambios en las precipitaciones, en las tasas de evaporación y el almacenamiento del agua- pero más del más del 60 % de los países tienen escasa capacidad de monitoreo hidrológico, alerta el informe.

